La historia sobre la exclusividad y la originalidad de TROLLBEADS comienza en Dinamarca, en 1976. La primera bead, que posteriormente dio nombre a la colección TROLLBEADS, era un pequeña pieza con al menos 6 caras. Fue diseñada por Søren Solvsmend y vendida en la joyería de su padre Svend, en el centro de Copenhague. Las cuentas fueron creadas en un momento en el que estaba de moda lucir beads de plata colgadas del cuello en un cordón de cuero. Pero en lugar de colgar las beads de un enganche, Søren quería que el cordón de cuero las atravesara. Más tarde, la hermana de Søren, Lise, comenzó a colocar beads en pulseras de plata, una por pulsera.
Lise abrió otra joyería y un día una clienta le preguntó si tenía alguna bead suelta para colocar en su pulsera. La dependienta se sorprendió, pero atendió la petición de la clienta. A partir de entonces, comenzó la aventura y la historia de TROLLBEADS. En cooperación con los clientes y de acuerdo con sus necesidades, la colección fue creciendo. Así se inventó y dio comienzo un concepto original de joyas que hoy se disfruta en todo el mundo.
El inventor de TROLLBEADS - Søren Silversmith
Este primer TROLLBEADS ofrece 6 caras del duende. Ruédelo y las 6 caras demostrarán.
La compañía que hay detrás de TROLLBEADS, Trollbeads A/S, es una empresa familiar creadora del concepto original de “bead en pulsera”.
En los tiempos que corren, no es frecuente ver una empresa familiar tradicional, sin embargo, la familia Nielsen/Aagaard es la prueba real de que todavía es posible gestionar un negocio de éxito a nivel familiar y divirtiéndose a la vez.