"Empecé como aprendiz con otros 18, así de 1932 a 1937. Los dijes para las pulseras eran algo totalmente nuevo... ¡venían los periódicos a escribir acerca de ello! Hacíamos pequeños cubos, rastrillos y palas de oro para colgar de las esclavas.
Cualquier cosa que hiciésemos tenía que ser vendida. No querían que fuésemos demasiado artísticos pero estaba bien crear "algo diferente", "algo nuevo". Estaba de algún modo bien.
Yo me situaba junto al ayudante de cadenas y cordones, nos llevábamos bien. Utilizábamos cerca de 5/6 de todo el oro usado en el taller. Hacíamos todo en una placa de metal y alambre. Después de un año, el ayudante lo dejó y tuve la suerte de que, para entonces, ya había adquirido las habilidades necesarias.
Después de mis prácticas, sólo me quedé por un tiempo limitado, y tras servir a la marina, me fui a Roma con mi amigo Carl. En otoño comencé a trabajar como orfebre. Trabajábamos mucho con oro blanco y platino. Después Inga y yo condujimos en moto a París y Suíza.
Más tarde los alemanes atacaron Polonia, fuimos enviados a casa, y de regreso al oro blanco y los brillantes. Después, el 9 de Abril, me candidaté a un puesto para Person & Østerberg, viejos amigos. Fue una época fácil, no tenían en cuenta mis idas y venidas.
En 1945 comencé por mi cuenta en Kultorvet, Copenhague y, más tarde, en Klareboderne".
(1917 - 2007).